NUEVA MEDICINA GERMÁNICA®

Artíclos por Caroline Markolin, Ph.D.

 

La Nueva Medicina Germánica® fue descubierta por el medico internista alemán, Dr. med. Ryke Geerd Hamer, quien en los últimos veinte años nos ha aportado investigación empírica impresionante sobre el origen, desarrollo y curación de la enfermedad. Para entender la verdadera naturaleza del cáncer de mama, les presentaré primero los principios básicos de la Nueva Medicina Germánica®.


Lo que el Dr. Hamer encontró fue que cada enfermedad comienza con una experiencia traumática que nos toma completamente por sorpresa. Él llamó a este evento tan inesperado un DHS (Síndrome de Dirk Hamer), llamado así en honor a su hijo Dirk de quien cuya trágica e inesperada muerte inició el cáncer del propio Dr. Hamer. Tal evento tan inesperado, no siempre tiene que ser tan espectacular. Puede ser disparado simplemente cuando reprobamos algún examen o cuando alguien nos hace una crítica u observación desconsiderada o insensible. Es importante entender que un DHS difiere enormemente de un problema psicológico. Un DHS es un evento biológico que no solo ocurre en la psique, sino también de manera simultánea en el cerebro y en un órgano. En el preciso momento en que sufrimos un DHS el choque del conflicto impacta un área específica del cerebro,  produciendo una lesión que es claramente visible en un escáner cerebral como un grupo de anillos nítidos en forma de diana u objetivo. Debido a que cada área del cerebro esta conectada  a un órgano en particular, la localización de la lesión cerebral determina qué órgano se afectará. En otras palabras: conflictos biológicos específicos causan respuestas físicas específicas en el cuerpo, como cáncer, diabetes, asma, enfermedad del corazón, etc. Basado en nuestro conocimiento de la evolución del hombre, el Dr. Hamer descubrió que estas respuestas fueron programadas en nuestro cerebro como resultado de un proceso de adaptación biológica que tomó millones de años. Debido a que cada ser humano nace con estos antiguos programas, la Nueva Medicina Germánica® se refiere a ellos como "Programas Biológicos Significativos Especiales de la Naturaleza", en clara oposición al término "enfermedad", que implica desorden y malfuncionamiento del organismo.

 

De acuerdo a los descubrimientos del Dr. Hamer, cada Programa Biológico  ("enfermedad") corre en dos fases, siempre y cuando se solucione el conflicto. Permítanme ilustrar este desarrollo de dos fases con el ejemplo del cáncer de mama. Digamos que, una mujer camina por la acera con su hijo. Inesperadamente, el niño corre hacia la calle y es alcanzado por un automóvil. Naturalmente, la madre está totalmente en pánico. Ella sufre, en términos biológicos, un "conflicto de preocupación madre-hijo" e instantáneamente el Programa Biológico Especial para este conflicto en particular es encendido. Con el choque del conflicto, ella entra a la primera fase, la fase activa del conflicto, con síntomas muy definidos: mentalmente, ella se encuentra totalmente preocupada por lo que ocurrió, no puede dormir, no puede comer, sus manos y pies se encuentran fríos– es por eso que la fase activa del conflicto es llamada también la fase FRÍA. Si la mujer es diestra, el conflicto impactará en el lado derecho del cerebelo (cerebro antiguo) en el área que controla las glándulas mamarias de su seno izquierdo. Si el "conflicto de preocupación" fuera sobre una pareja, el seno derecho sería el que sufriría las consecuencias. Con las mujeres zurdas esto es al revés. Debido a que el cerebro juega una parte tan integral en la Nueva Medicina Germánica®, la lateralidad es un factor decisivo.

 

En el momento en que el conflicto hace impacto en el cerebro, las células cerebrales afectadas envían una orden a las células del cuerpo correspondientes, para estimular la producción de células especializadas de la glándula mamaria para producir más leche para el debilitado niño. Aún si la madre no se encuentra dando lactancia, el evento dispara el inicio de esta respuesta como lo ha estado haciendo por millones de años. Mientras la madre se encuentre en conflicto activo, las células mamarias permanecerán multiplicándose, formando un "tumor glandular mamario". Por medio de analizar sistemáticamente cientos de escáneres cerebrales de pacientes con cáncer de mama, el Dr. Hamer estableció claramente que el cáncer de las glándulas mamarias, siempre tiene que ver con preocupaciones o peleas dentro de lo que una mujer considera ser su "nido", e.g. su hogar, sus hijos, su pareja, su pareja, su mascota, su lugar de trabajo.

 

Con la resolución del conflicto, cuando el niño se encuentra bien de nuevo, inicia la segunda fase. En la fase de curación la mujer se encontrará muy cansada, regresará su apetito, sus manos y pies se tornarán tibios de nuevo – es por eso que la fase de curación es llamada también la fase CALIENTE ó TIBIA. Desafortunadamente es esta fase también, en la que el paciente desarrolla  inflamación, fiebre, infección y puede sufrir dolor de considerable magnitud. En el órgano observamos también un cambio instantáneo: con el niño sano y salvo, no hay razón para producir más de estas preciadas células de la glándula mamaria. El tumor parará de crecer inmediatamente y las ahora superfluas células serán degradadas con la ayuda de bacterias especiales, que se encuentran en espera para realizar exactamente esa tarea. Debido a que los microbios son tan indispensables para nuestra supervivencia, sus diferentes acciones también fueron programadas en el cerebro que ahora controla sus muchas y múltiples actividades en nuestro cuerpo. La Nueva Medicina Germánica® refuta la visión convencional de que los microbios son nuestros enemigos y que están para destruirnos. Por el contrario, dada la resuelta co-existencia de hombre y microbios, éstos son identificados como nuestros leales ayudantes, quienes dan mantenimiento a nuestros órganos y tejidos.


Mientras que las glándulas mamarias son afectadas cuando una mujer sufre un "conflicto de nido madre-hijo", los conductos galactóforos reaccionarán cuando ella enfrente un conflicto de separación, por ejemplo, si su hijo, su madre o su pareja fuera "arrancado de su seno". Debido a que los conductos galactóforos son controlados por la corteza sensorial en el cerebro (cerebro nuevo), el tejido responderá de manera distinta: durante la fase activa del conflicto los canales de la leche muestran pequeñas úlceras con el propósito biológico de ampliar el diámetro de los conductos para ayudar a la descarga de la leche que es requerida. Tan pronto como se resuelva el conflicto, el tejido ulcerado será restituido. La oncología convencional llama a esta proliferación celular que ocurre durante la fase de curación un "carcinoma intra-ductal". La Nueva Medicina Germánica® ofrece una visión diferente. Después de haber observado cuidadosamente las leyes biológicas de la Naturaleza por más de dos décadas, el Dr. Hamer nos puede asegurar que tal "tumor curativo" es un inofensivo bulto que se degradará lentamente durante el proceso de curación.


© Dra. Caroline Markolin



 

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