|
8 de diciembre, 2008
"Más que nada, no hay más miedo…"
Hola Sr. Pilhar*.
A mediados del 2003, escuché acerca de la German New Medicine (GNM) por primera vez por medio de amigos (mi esposa fue diagnosticada con cáncer de ovario e infelizmente falleció en el 2004 - nosotros aprendimos sobre la GNM demasiado tarde para ayudarla de manera efectiva).
Desde ese momento, yo profundicé en la GNM intensivamente y encuentro que estos testimonios me ayudan a entender muchísimo. Yo he leído todos los libros y he asistido a sus presentaciones varias veces. Aprendí a observar los procesos en mi cuerpo y a analizarlos de acuerdo a las Cinco Leyes Biológicas del Dr. Hamer. Aquí va un caso que me sucedió a mí tan solo cinco semanas atrás:
Tuve un accidente de auto en la autopista que no fue por culpa mía.
Era muy temprano en la madrugada- todavía estaba oscuro- y vi a la distancia que las luces de freno de los autos se encendían. Estábamos desplazándonos por tres carriles y yo me encontraba en el del medio. Al darme cuenta de la situación, comencé una frenada de "pánico" (también utilicé el freno de emergencia) de forma que me diese mas espacio para detener la marcha completamente detrás del vehículo delante de mí. Tuve éxito y hasta parecía que tenía suficiente espacio cuando paré, sin embargo el vehículo detrás de mi no pudo maniobrar bien y a pesar que yo mantuve el pie en el freno fui propulsado hacia el vehículo frente a mí. Había varios autos detrás, pero nadie estaba visiblemente herido excepto por los vehículos que fueron severamente dañados.
Yo estaba alegre por haber salido de este percance sin daño. El vehículo de la compañía estaba asegurado y yo estuve bien toda la semana, no sufrí el efecto del latigazo cervical y no tuve necesidad de ver a un doctor. Me consideré afortunado.
Sin embargo, 6 o 7 días después del accidente sentía más y más dolor en mi cadera y mi pierna derechas. No me había sobre fatigado y tampoco podía pensar en razón alguna para esos dolores que nunca había tenido con esa intensidad. La situación se ponía peor y peor. No podía dormir más ya que no encontraba una posición cómoda para mi perna adolorida - el dolor era permanente; me podía mover relativamente bien, sin embargo le daba preferencia a la pierna derecha y rengueaba y tenía que caminar muy despacio. Esto prosiguió por otros 7 días sin interrupción.
Mientras tanto, yo pensaba continuamente acerca de la causa hasta que me di cuenta- ¡estaba sufriendo un "conflicto de auto-devaluación"! El accidente fue un típico choque de conflicto! - Cumplía con todos los criterios - fue repentino e inesperado, yo estaba solo en mi auto, y ¡fue muy dramático!
No logré [conflicto] evitar el daño a mi auto, a pesar que me esforcé por reaccionar rápido y con cautela. Estaba apretando fuerte el pedal del freno porque quería evitar ser empujado contra el vehículo delante de mí (ya que uno es culpable cuando embiste al auto de adelante).
NO tuve éxito - ¡fallé!
Fui cayendo en cuenta de lo que estaba pasando y comencé a ver mi dolor desde una nueva perspectiva y me sonreí a mí mismo. Las personas alrededor de mí insistían en que viese a un doctor. Pero yo sabía que el dolor se iría por si solo en unos pocos días más.
Al octavo día, pude ya notar cierta mejoría, a pesar que del otro lado comenzaba a sentir dolores porque favorecía al lado con problema. Finalmente, mejoró sostenidamente día a día y pude dormir mejor también. Cerca de catorce días después que el dolor comenzó yo ya no sentía más dolor.
Todo esto fue para mi una lección de mucho valor que me mostró cuan precisas son las Leyes Biológicas y cuan fácil es soportar el dolor, cuando todo tiene un sentido.
Más que nada, no hay más miedo y uno se siente asegurado por el curso absolutamente predecible de eventos. ¡Ni siquiera necesité medicamentos para el dolor o visitar al doctor, a pesar de que nunca antes había experimentado tal dolor de hueso! También sabía que el dolor no duraría mucho porque el conflicto había sido "resuelto" en un tiempo relativamente corto.
Sr. Pilhar, por favor siéntase libre de publicar este testimonio de manera de mostrar a otras personas cómo el conocimiento de la GNM y la predicción de las Leyes de la Naturaleza ayudan al proceso de curación.
Salud y muchas gracias a Ud. y al Dr. Hamer.
Saluda atentamente,
W. W.
Comentario: Nuestro conductor de auto de auto pudo fácilmente haber reaccionado ante la situación con un "conflicto de miedo territorial" en cuyo caso los tubos bronquiales o la laringe hubieran estado involucrados, desarrollando bronquitis o laringitis durante la fase de curación. Es lo que nosotros asociamos subjetivamente con el conflicto, lo que determina cuál SBS (Significant Biological Special Program) será activado.
Regrese a los testimonios SBS

|